Contraindicaciones

Apr 21

Abril 21

6:15

Todos sus juegos comenzaron quizá por aburrimiento, o eran asuntos propios del destino, régimen en el que siempre había creído, manejarse de manera automática, servirse la sopa siempre con la misma cuchara, lavar el plato y colocarlo en la alacena, servir el cereal, dejar la leche de vuelta en el frigorífico, tapada, ha marcado con tinta indeleble las fechas de caducidad con gran tamaño en el frente de los empaques para que nunca vuelva a ocurrir la tragedia de mitad de marzo, una angustia insuperable, señala en el anuario los gastos que se aproximan, anticipa vacaciones, mira de reojo en el espejo si alguien no la sigue cuando entra a la habitación, nunca ha tirado el sombrero al suelo, la ropa en el armario está ordenada de acuerdo a la colorimetría de las estaciones del año, verde en otoño, negro en invierno, le gusta el contraste, el olor de la tinta china, los sábados nublados y la astronomía, no domina la cocina o le interesa la filosofía, rara vez abre un libro o mira el televisor, ningún hobby conocido, record perfecto de asistencia en el colegio, distraída e inverosímil, ambidextra,  cabello castaño, ojos negros, muerde la punta del lápiz hasta dejarlo inservible, habla aún con su madre dos veces por semana, visita la iglesia cada martes segundo del mes, no porque sea creyente, aveces solo se sienta y cruza las piernas… mirando profundamente, viendo las espinas en la frente de cristo, viendo sus manos perforadas… se queda largo rato y al final, esboza una sonrisa.